Antes de que el turismo llegara a Langtang vivíamos de la agricultura y de nuestros animales. Recuerdo de pequeña ir detrás de las cabras de mi tío mientras pastaban para vigilar que no se perdiera ninguna y todas volvieran juntas a casa. Realmente no me gustaba nada… Era un trabajo muy duro que duraba casi todo el día y siempre teníamos que subir por sitios muy difíciles para hacer bajar a algunas cabras descarriadas, y si no volvían todas nos reñían y al día siguiente muy temprano debíamos ir a buscarlas. Buf…

Os cuento todo esto para que entendáis que nuestro pueblo tiene una gran tradición de pastoreo, sobretodo con yaks. La leche de Nak (la hembra del yak) es un elemento muy importante en nuestra dieta, y también sirve para hacer queso. En general los budistas no matamos animales y somos básicamente vegetarianos; solo comemos carne si el animal ha sufrido un accidente, le ha atacado otro animal, se ha caído por un barranco o cualquier cosa así… Mi padre sacrificó una vez una gallina para dársela a mi madre que acababa de tener otro hijo y se encontraba muy dèbil; a pesar de que fué algo totalmente necesario, mi padre recuerda eso con sentimiento de culpa.

En el pueblo era común beber la leche directamente de la teta de los yaks hasta que un día mi hermana Dechen se equivocó y quería beber leche de un yak macho y se llevó un buen revolcón por el suelo.

Dependiendo de la época del año los pastores viven en una parte del valle o en otra, incluso a veces deben pasar temporadas en grandes alturas donde estos peludos animales pasan el verano más a gusto. Para poder moverse con los animales los pastores construyen cabañas allí donde van. Son chozas muy básicas donde resguardarse del frio y la lluvia. También deben construir refugios para los yaks y cuidarlos cuando hay mucha nieve o tormentas. Sino los animales se irían a buscar refugio lejos de los humanos y se volverían salvajes, de manera que no podríamos aprovechar su leche.

Recuerdo que en nuestra familia teníamos un yak con una mancha blanca en su cara; era muy familiar y siempre volvía a casa por la noche. Nos quería mucho y dejaba que bebiéramos leche y jugaba con nosotros con mucho cuidado. Un día no volvió y nos preocupamos mucho. Al día siguiente lo buscamos durante horas, hasta que mi padre lo encontró en el río con una pata atrapada entre las rocas. Había pasado allí todo todo un día y una noche, soportando las gélidas aguas que bajan de los glaciares. Por suerte lo pudimos rescatar y solo cojeó durante unos días…

Todavía hay mucha gente en la zona de Langtang que se dedica al pastoreo y vive de esta forma nómada, pero después del terremoto en Abril del 2015 se perdieron todos los animales. Para una economía de supervivencia como la de los pastores hubiera sido imposible recuperarse de este golpe, nunca hubieran tenido medios para comprar nuevos animales y continuar con su labor tradicional. Además de que muchos habían perdido a sus familiares en la catástrofe y no tenían fuerzas para levantarse de nuevo…
Por suerte para ellos a final del 2015 hubo una entrega de capital al Comité de Langtang para comprar yaks de parte de Mrs. Ayako Sadakane, una mujer japonesa que vivió mucho tiempo con nosotros en Langtang y llegó a formar parte de nuestra comunidad. Siempre nos ha ayudado en todo y estaremos muy agradecidos.


Proyecto Yaks 2018 con Julè & Namasté

31 de Marzo de 2018- Para seguir apoyando a las familias y preservar la cultura del pastoreo en la zona de Langtang hemos repartido 25 yaks (Dzomo en tibetano) entre las familias más afectadas.

Todo esto ha podido hacerse gracias de nuevo a nuestros amigos de la ONG Jule & Namaste (Langtang Reconstruction), que desde Bolzano (Italia) se han implicado al 100% en éste proyecto. No solo han conseguido reunir fondos, sino que han venido una vez más en persona para vivir de primera mano la entrega de estos animales a cada familia.
Sacar adelante éste proyecto no ha sido tarea fácil ya que mi padre, junto con 3 hombres más de Langtang, fueron a diferentes zonas de Helambu y Gatlang durante 15 días, negociando duramente con los ganaderos hasta conseguir reunir los 25 yaks prometidos. Después los llevaron en una travesía de dos días hasta Langtang, donde se reunieron con nuestros amigos de Julè & Namasté.

En esta ocasión vinieron Luciano con su hijo Emil, Ivan con su hijo Sebastian y por supuesto nuestro querido Fabio. Ha sido un trabajo muy físico ya que llevar a estos yaks jóvenes por senderos durante varios días, sin camiones, sin carreteras, todo debe hacerse de la manera tradicional y es realmente agotador. Pero finalmente todo ha salido muy bien y nos sentimos muy orgullosos de éste nuevo gran trabajo juntos.
Y por supuesto, de camino a Langtang la expedición italiana repartió ropa de abrigo a todo el mundo que lo necesitara…


El 16 de Junio 2018 los pastores recibieron también unos paneles solares con lámparas para que puedan tener luz en sus cabañas de montaña.


La fábrica de queso en Kyangin Gumpa

En 1954, los suizos comenzaron en Kyangin Gumpa la primera iniciativa de producción de queso de yak del Himalaya. Gyalpu nos explica que su familia ha estado trabajando en la fábrica durante tres generaciones.
El terremoto de 2015 destruyó la fabrica y mató a algunos pastores y a casi todos los yaks que abastecían de leche esta fábrica.
Gracias al esfuerzo de Gyalpu la fábrica está siendo reconstruida y Julè & Namasté han financiado
la compra del gran recipiente de acero inoxidable para hervir la leche y diversos materiales.

Gyalpu les obsequió con una visita guiada por el nuevo edificio enseñando a nuestros amigos el proceso que siguen para la fabrica de quesos.
Con éste proyecto aseguramos el trabajo de los pastores nómadas que ya tienen de nuevo un lugar donde vender su leche y poder seguir así con su tradición.

La casa de Lhakpa y Karchung

Como ya habíamos anunciado en el post anterior y también gracias a la financiación de Julè y Namasté hemos podido construir una casa para Lhakpa y Karchung.

Karchung se había quedado discapacitada durante el terremoto al caerle grandes rocas sobre sus piernas mientras intentaba ayudar a unos turistas. Ellos son la única familia de Langtang que aún no ha conseguido la nacionalidad nepalí y por lo tanto quedan fuera de la escasa ayuda que puedan dar desde el gobierno de Nepal, y como también son pastores de yaks su economía es de subsistencia. Solos nunca habrían podido ahorrar lo suficiente para construir una casa.

Y gracias también a Kitty Heldwoman por seguir ayudando con el alquiler del departamento en Kathmandú, donde Karchung pasa temporadas para poder hacerse las revisiones de su pierna y dónde puede acoger a sus hijos cuando salen de la escuela en vacaciones. Mientras no está Karchung ese departamento no está vacío, ya que lo ocupa un joven huérfano del terremoto que no tiene otro lugar donde vivir.


En breve podremos construir también una casa para Pemba. Ella se quedó viuda y sin casa después del terremoto, y con cargo de 6 niños menores de edad. Así que no la podíamos dejar sin techo.


Gracias Luciano y Fabio por estar siempre ahí y confiar en nosotros para sacar adelante todos estos proyectos de ayuda directa. Esperamos poder seguir colaborando en el futuro.


Podéis ver el primer proyecto que hicimos con Julè & Namasté en el siguiente enlace:
http://langtangdisaster.org/es/regreso-a-langtang-con-vuestras-donaciones/